lunes, 3 de septiembre de 2007

TRANQUILO



Hoy hemos visitado la más antigua capital de Japón, Nara. La verdad es que a pesar del cansancio que arrastramos (llevamos ya cinco días sin parar), el lugar nos ha parecido excepcional, por el momento el sitio más bonito que hemos visto de Japón. Lo cierto es que el día ha sido duro, hoy ha vuelto a salir el sol y ha pegado fuerte. Todo esto unido a la humedad ambiental, con lo cual no paras de sudar. Sudas tanto que no tienes ganas de ir al baño en todo el día. Los puntos turísticos de Nara se encuentran dentro del entorno de un parque natural en la ladera de la montaña, imaginaos la belleza del paraje. En ese entorno hay manadas de ciervos "sagrados" que no dudan en acercarse a los turistas para acosarlos y pedirles comida (es por eso que entrecomillo lo de "sagrados", aunque he de decir que los de Miyajima eran aún peor, pues comían directamente de las papeleras y su manjar favorito es el papel, incluyendo horarios, mapas o entradas a los templos, vamos cualquier cosa que contenga celulosa, y no dudan en atacar a los turistas despistados para comerse sus enseres personales, y si no, que se lo digan a mi mapa del tranvía de Hiroshima). Dejando a los ciervos de lado, caminando entre las sendas del bosque van surgiendo los templos (de verdad, de los más bellos que hemos visto hasta ahora). El primero de ellos no es muy espectacular, es un conjunto de santuarios y uno de ellos es una pagoda de cinco plantas. Pero si sigues subiendo por la ladera aparece Todaiji, el edificio de madera más grande del mundo y uno de los más antiguos de Japón. Su puerta es de hecho la más antigua que se conserva (toda una proeza, pues la mayoría de edificios sagrados en Japón han tenido que ser reconstruidos por culpa de los incendios, es lo que tiene que sean de madera). El Tojaidi alberga en su interior una de las esculturas de bronce también más grandes del mundo: el Buda Cósmico. Jordi nos habla sobre ello:

Así es ... tranquilo... el BUDA más grande de Japón (está hecho de bronce y oro), dentro de la mayor estructura de madera del mundo (y eso que se ha quemado varias veces, intuyo que hubo valencianos por aquí antes de mí) pero como no, la historia se baraja en la trastienda, ahí es donde está el juego... donde reside la interactuación de los individuos con el Dios.
Un a-gu-je-ro con todas las sílabas se encuentra en la parte trasera del Buda, en una columna, más o menos de unos 50x50 (no exagero es bastante pequeño). Cuando entras no te das cuenta de lo que te viene a decir Buda, pero ya te está advirtiendo, te lo dice con la mano izquierda: "yo de ti no probaría forastero/a es estrecho, pero la sabiduría popular, que normalmente es mejor que la mía, dice que si lo cruzas SIN AYUDA , el agujerito, alcanzarás la Sabiduría." Bueno pues ahí reside el haz de la cuestión, todo hombre, mujer, joven, niño que se precio quiera o no se ve impelido por una fuerza sobrenatural a pasar por el aro, digo... por el agujero; y como buen templo que se precie, no falta la escena de las colas para pasar, al lado de una pobre mujer que reza por sus seres o por sus voluntades a un Bovhitsa (el brazo ejecutor de Buda, claro él está muuuuy tranquilo sentado sobre pétalos de rosa que representan al mundo) eclipsada por lo flashes y risas de aquellos que tienen serias dificultades para pasar. Así fue como G y J hicieron pausadamente cola para acercarse al agujero y como uno tras otro (J con menos dificultades que G) pasaron al "otro lado" al lado de "La Sabiduría" Eso después de pasar un día esplédido (28º C con humedad relativa - yo diría real del 70%-) en Nara, con sus Ciervos salvajes-domesticados (luchadores de galletitas y papeles para comer), pero eso es otra historia.

El día ha proseguido viendo cada vez lugares más hermosos, pero es verdad que hoy hemos hecho muchas pausas. Hoy he consultado más que nunca la guía, como excusa para poder parar y sentarme un rato. El calor hacia estragos. Al final hemos llegado a un camino de piedra bordeado por faroles a un lado y al otro bajo los árboles. Parecía que de un momento a otro iba a aparecer un maestro samurái, de esos de barba blanca que controlan todo con su mente. Realmente mágico. El camino llevaba a un templo donde había aún más faroles y donde se erigía, magnífico, un árbol milenario de tronco grueso . Realmente evocador. Hay tantas fotos bonitas que no se cuál elegir para encabezar el comentario de hoy. Nara es muy recomendable.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, somos er Kike y er Manolo (Anónimos). Como estamos en el paro y aburridos estamos trasteando por internet y hemos visto vuestro mensajito y vuestro blog q esta muy chulo. Eso si no os creais q nos lo vamos a leer todo, que no sabemos leer. Eso si poner mas fotos q a nosotros lo q nos va son los dibujitos y asi nos dais mas envidia. El resto ya nos lo contais en persona. Disfrutar el viaje y besos en el ano y lametones en los filipinos. Jejejeje. Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!

Unknown dijo...

Hola chicos!!! soy Maria-moro, me encanta vuestro blog, que envidia me dais cabronesssssss, seguid disfrutando y escribiendo ehhhh.
Un besazo para los dos desde Valencia.

Maria.

Unknown dijo...

Hola chicossss!!! soy María-moro, que envidia me dais cabrones...
Que sigais pasandolo tan bien y please seguid escribiendo ehhhh...
Un besazo muy GRANDE para los dos desde Valencia city.

María.

Viajeros aventureros dijo...

Yeeeee xiquets i xiquetes... el tema está malo para poder subir algunas fotos, el tema logísitico falla ( el lenguaje hyosungo o japonés está jodidillo de entender en los ordenadores).
Ya os contaremos detenidamente las mentes niponas y su proceder.
Un besín y abracitos al Curtopower y kike el "perroflauta"