Día 2 (o casi que podría ser el día 1)... 3,2,1 ignición.
tiriri tiriri tiriri 7:00 am
Comienza la jornada semi-maratoniana sonando el despertador, no hay nada que hacer hay una voz dentro (esta es propia) y fuera de mí (femenina por supuesto) que me ayuda a levantarme.
Tan rápido me acicalo que cuando me doy cuenta estoy casi abrasándome con el agua de la ducha, moderna moderna... las de toda la vida con agua caliente separada del agua fría y claro... el alarido se oye, se deja notar en la piel.
7:45 am, Gema está lista, y yo estoy listo... comienza la jornada... algo tipo "El carrusel de las visitas"... hay que coger el 205 , que se coge en la calle Smenjo Nishita y listo , directo al camino de los templos y después el camino de la filosofía, vía el autobús número 5, lleno de recovecos dónde poder pensar tranquilamente en el camino de templo a templo, curioso el camino bordeando un riachuelo.
Y así nos dan sin darnos prácticamente cuenta las 15:00 pm sin tregua hemos realizado un trayecto por todos los templos que valen la pena de la zona este y centro de Kyoto, (usando de nuevo el bus línea 203) incluso hemos visitado las "paupérrimas" dependencias del Emperador... casi ná la caseta del gobernante. (número 12).
Y quizás a estas alturas de la historia alguien dirá : "Qué fácil es coger los autobuses en Japón, seguro que está todo en inglés, y con una vocecita que te susurra a tu lado que " esta es su parada, "domo arigato gozaimas". Buen viaje y punto.
Pues va ser que no... está todo en el idioma del sol naciente, la gente como no, te habla en Japonés como si fuera lo más normal, a tenor de que nuestros rasgos por supuesto son iguales, es lo normal; y claro ahí estás tú escuchando una voz en japonés diciendo paradas, mirando el mapa e intentando con los ojos ver esas mismas palabras reflejadas en el mapa... siguiendo esa línea imaginaria entre el plano de los autobuses que te has trazado y las paradas que te quedan y bingo lo encuentras y estás llegando y te has de bajar y la gente te mira extrañada cuando les hablas en valenciano y les dices "Ché xiquet hem deixes pasar? es que tinc pressa, és la meua parada" (y lo mejor es que te hacen caso) y Gema me pregunta... "ya has aprendido a decirles algo en japonés??".
Y yo le contesto " por supuesto lo mismo que ellos en castellano".
Eso si,... amables.... lo son un rato.
Bueno me despido y buenas noches. (hora de comer en casa)





