La maleta está hecha y está esperando, aún abierta, por si la cabeza me juega una mala pasada a última hora y tengo que meter algo que había olvidado. La mía en concreto ahora mismo está detrás de mí, abierta del todo, dejando ver todo aquéllo que llevo dentro. Para mi sorpresa, al final no he metido demasiadas cosas, las justas para una semana (lavaré cuando todo se haya ensuciado, a la mitad del viaje), todo ropa práctica e informal, de combate, para andar mucho y estar cómoda. A lo que al final no he podido resistirme es a meter cinco pares de calzado (dos pares de sandalias, unos zapatos, mis botas de agua dublinesas y mis zapatillas Jocomomola rosas (estas dos cosas añaden el toque de color a mi vestuario, y también el chic). No puedo evitar el estar nerviosa, en cinco horas estaré despierta -si es que mis nervios no me despiertan antes- y todo habrá comenzado. De lo que no me he olvidado es de comprar Dormidina para el viaje, mi reciente miedo a los aviones no va a hacer que deje de viajar. Por suerte siempre nos quedan las drogas para hacer frente a este tipo de situaciones. Mañana escriberemos desde Kioto. Hasta entonces... feliz viaje.
miércoles, 29 de agosto de 2007
Feliz viaje
La maleta está hecha y está esperando, aún abierta, por si la cabeza me juega una mala pasada a última hora y tengo que meter algo que había olvidado. La mía en concreto ahora mismo está detrás de mí, abierta del todo, dejando ver todo aquéllo que llevo dentro. Para mi sorpresa, al final no he metido demasiadas cosas, las justas para una semana (lavaré cuando todo se haya ensuciado, a la mitad del viaje), todo ropa práctica e informal, de combate, para andar mucho y estar cómoda. A lo que al final no he podido resistirme es a meter cinco pares de calzado (dos pares de sandalias, unos zapatos, mis botas de agua dublinesas y mis zapatillas Jocomomola rosas (estas dos cosas añaden el toque de color a mi vestuario, y también el chic). No puedo evitar el estar nerviosa, en cinco horas estaré despierta -si es que mis nervios no me despiertan antes- y todo habrá comenzado. De lo que no me he olvidado es de comprar Dormidina para el viaje, mi reciente miedo a los aviones no va a hacer que deje de viajar. Por suerte siempre nos quedan las drogas para hacer frente a este tipo de situaciones. Mañana escriberemos desde Kioto. Hasta entonces... feliz viaje.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
como ha ido el viaje?
Publicar un comentario