La historia de Sadako llamó fuertemente mi atención. Sadako tenía dos años cuando la primera bomba atómica cayó sobre Hiroshima. Su casa se encontraba a tan sólo un kilómetro y medio del punto cero de la deflagración. Aun así, Sadako logró sobrevivir, pero a los once años le diagnosticaron leucemia, causada por la explosión de la bomba atómica. Una vieja leyenda japonesa dice que alguien hizo una vez mil grullas de papel y los dioses le concedieron un deseo. Motivada por esa historia, Sadoko decidió hacer lo mismo para ver si algún dios le concedía el deseo de curarse. Más tarde conoció a otro niño afectado por la misma enfermedad que finalmente murió, así que Sadoko pensó que era injusto pedir sólo por su curación y pensó que lo mejor sería pedir por la paz mundial y por la curación de todas la víctimas de la guerra. A pesar de sus esfuerzos, Sadoko murió tras catorce meses internada en el hospital cuando ya llevaba hechas seiscientas cuarenta y cuatro grullas. Sus compañeros de clase completaron el resto hasta llegar a las mil trecientas que ella pretendía hacer.Todas estas grullas están ahora en el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima. Todos los años, los niños de Japón envían miles de grullas a este parque para continuar los esfuerzos de Sadako. Las que se ven en la imagen son un ejemplo.
domingo, 26 de agosto de 2007
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1 comentario:
buenas buenas!! que buen blog!, y eso que no soy de leerlos, pero, la verdad han armado uno muy bueno,ademas gema me ha enviado este contacto a mi email, no se quien los redacta si tu gema o jordi, pero bueno, en un a�o ya nos veremos por la madre patria, les dejo un beso enorme y siempre esperando verlos de nuevo, Fabri
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